Pruebe cámara, micro y enlace diez minutos antes. La técnica se arregla antes, no durante el saludo.
Encúadrese a la altura de los ojos, fondo simple, luz de frente. Deben ver su cara, no el techo.
Mire al objetivo al saludar y al cerrar. El resto del tiempo, una mirada natural a la pantalla basta.
Silencie las notificaciones. Un aviso a mitad de argumento rompe el ritmo.
Tenga una hoja con tres ejemplos. No una novela. Lo justo para no buscar las palabras.