El reclutador no busca una novela. Busca una prueba de que ya ha hecho algo cercano.
Situación: el contexto en una frase. Tarea: lo que se esperaba de usted. Acción: lo que hizo, en primera persona. Resultado: un número, un plazo, una decisión.
Guarde un ejemplo técnico, uno humano, uno de un fallo reparado. Tres historias cubren casi toda la entrevista.
Si se va demasiado lejos, vuelva a la acción. Ahí es donde le juzgan.
Ensaye en voz alta. Una historia clara cabe en menos de un minuto.