«Hábleme de usted» no es su biografía. En un minuto: quién es profesionalmente, qué sabe hacer y por qué este puesto ahora.

«¿Por qué nosotros?» pide una razón concreta: un producto, un equipo, un problema que la empresa resuelve. Una frase genérica sobre «los valores» no basta.

«¿Cuál es su debilidad?»: elija un punto real en el que ya trabaja, y diga cómo. No finja modestia («soy demasiado perfeccionista»).

«¿Dónde se ve en cinco años?»: muestre una dirección, no un organigrama. Lo que quiere aprender importa más que un título.

«¿Tiene preguntas?»: prepare dos. El día a día del equipo, los primeros 90 días o cómo se mide el éxito. «No, todo está claro» cierra la conversación demasiado pronto.